jueves, 21 de octubre de 2010

No auguraba un buen fin de semana de baloncesto. Pero….






Sábado 16/10/2010 a las 17:30h en el pabellón de polideportivo de Ayora. CB. Ayora Vs Basket L’Ollería.




Son las tres del medio día del sábado y me dispongo a salir de camino a Ayora desde Murcia. Me queda una hora y media de coche en la que podré mentalizarme de los preceptos del mister…. Bueno en realidad de la única consigna que me dirige: “tranquilo Carlitos”. Ya llevamos algo más de un año desde que esta gran idea de juntarnos los antiguos amigos del baloncesto cuajó y no puedo controlar la emoción cada fin de semana que toca partido. Aprovecho estas líneas para pedirle perdón al equipo. No corro mucho intencionadamente, yo soy el primero en asombrarme de lo mucho que me muevo, sin sentido en la mayoría de las ocasiones.




Llego al pueblo a eso de las 16:30h como había previsto, pero sin haber pensado un minuto en el baloncesto. Tenía compañía en el viaje y la conversación no ha dejado lugar a la reflexión. Cojo el petate y me dirijo al pabellón, donde mis compañeros están probándose las camisetas nuevas, por cierto un acierto comentado por todo el equipo: “son más ligeras”, “transpiran mejor”, “no me rozan …..”. Un primer vistazo ya me adelanta que la plantilla será corta. Mal endémico este que siempre nos acaba pasando factura.




Durante el calentamiento alguien de los siete compañeros que me rodea comenta que ellos (el rival) también son pocos, pero al tiempo aparecen más jugadores para completar una plantilla de ocho efectivos. Al parecer igualados en número.




Tras unos primeros minutos de calentamiento llega una mala noticia. “Manolo se ha roto” “¿Cómo?, ¿en el calentamiento?”. La cara de dolor y frustración del afectado no deja lugar a dudas, el moratón que tras el partido se pudo ver en su pierna tampoco: más que probable rotura fibrilar. ¿Alcance?. En principio nadie se moja a valorar, más que nada porque nadie es experto. Mucho ánimo para la recuperación, que seguro que será temprana, al menos eso es lo que todos en el equipo esperamos.




El tiempo pone las cosas en su sitio. En nuestro caso parece que el sitio es la inferioridad numérica de jugadores. Casi toda la temporada anterior se tuvo que jugar con poca gente y este año lleva toda la pinta de seguir el mismo camino.




Durante el calentamiento Pablo Abarca comenta que el árbitro será de nuevo “su amigo”, pero que en esta ocasión está totalmente mentalizado de no protestar ni comentarle ninguna jugada. Darío y yo nos miramos incrédulos. Si a mí no hay quien me pare las piernas a Pablo no hay quien le contenga la lengua.




Por mi parte la falta de entrenamiento se nota de cara al aro. Físicamente me encuentro bien, pero me falta confianza en el tiro y es que no subir a entrenar el viernes se nota y no tocar el balón en toda la semana más.




Llega la hora de la verdad y el árbitro pita tres minutos. Todos hacemos piña en torno al Mister que dicta las consignas pertinentes. “Nada de faltas y defensa fuerte bajo el aro, ante la mínima posibilidad salimos al contra-ataque”. Titulares: Mateo, Pablo Ab, Ulises, Darío y yo. Pablo Hermosín y Vicente aguardarán su turno en la banqueta junto a Andrés (delegado de campo y antiguo integrante del equipo).




Los primeros minutos son un tanto desconcertantes. Este equipo es nuevo en la competición y no sabemos muy bien como jugará. Al poco tiempo las cosas están claras. Son un equipo que basa su juego en el buen hacer de un base rápido y con visión de juego y en el acierto de su jugador número doce de cara al aro. Un primer lanzamiento desde la línea de 6,25m adelanta a los visitantes en el marcador. Pero los dos siguientes ataques por nuestra parte fructifican y nos ponemos uno arriba en el marcador. Especial mención merece la canasta por parte de Mateo en entrada con la mano izquierda y con un defensor encima, que para sorpresa de todos convierte magistralmente. Un continuo intercambio de canastas deja un marcador de 14-14 tras el primer cuarto.




En el segundo cuarto hay un cambio en la dirección del equipo, Ulises es sustituido por Hermosín en la toma de la batuta. Esto hace que nuestro juego pierda algo de velocidad pero que el balón recaiga más en los hombres altos. En este cuarto merece la pena destacar una bonita canasta de Vicente que se va en velocidad (otros opinan que aprovechándose de la condición de palomero) dejando una bandeja limpia. Al final del segundo cuarto 33-30 en el marcador. Un empate técnico que llevaríamos a rastras hasta el final del encuentro. Las sensaciones son raras, el ambiente está frío en el equipo. No se jalea a los compañeros como en otras ocasiones cuando se mete una canasta, no se anima a gritos para defender con más garra o cerrar el rebote. Parece que más de uno necesitamos un pellizco para espabilar anímicamente.




¡Otro percance!. Vicente parece haber recibido un golpe en el estómago que le ha dejado “mal cuerpo”. Tras una frugal visita al Sr. Roca parece que recupera la compostura pero….. no queda “el horno para muchos bollos” según propias palabras de Vicente.




El tercer cuarto se puede resumir en un empate total. De hecho acabó con un 46-46 en el marcador y con todo para decidir en el último asalto. Es aquí donde se pudo ver la que quizá fue la jugada más bonita. Un contra-ataque que mezclaba la rapidez y definición de nuestros dos bases (Ulises y Hermosín) para trenzar una jugada con buenos pases entre los defensas y que culminó en una bandeja entre los defensores y casi sin espacio para realizarse. ¿Quién metió la canasta? No lo sé. Lo importante es que se están empezando a ver cosas bonitas. Al fin y al cabo es lo que hace que nos enganchemos a este deporte, lo que se comenta en las duchas tras el encuentro. Lo que nos sube el ánimo, en definitiva. Al parecer se empieza a notar que parte de los chicos quedan en Valencia para entrenar entre semana.




El último cuarto no pudo empezar peor. Un parcial de 1-11 nos dejó diez puntos abajo y con unos siete minutos por delante. Cuando vi el marcador se me vino el mundo encima. “Otra vez nos ha dado la pájara en el momento menos oportuno”.




Pero al parecer no estábamos desanimados en los cuartos anteriores. Estábamos descansando para el último arreón que nos auparía a la victoria. Una defensa fuerte que presionó un poco su bote dio lugar a robos de balón y oportunidades de recortar distancias que se materializaron finalmente. El pabellón, que recibió buena entrada, vibró con la remontada y nos dio alas para desfondarnos a tope y llevarnos el gato al agua. En este último cuarto es digna de comentar la jugada que nos separó definitivamente en el marcador. Quedando poco más de un minuto y con empate a 61 en el marcador, la pelota estaba en nuestras manos. En un ataque que como de costumbre no parecía tener un final claro, el balón se movió bien de dentro a fuera, otra vez dentro y nuevamente fuera para que Hermosín recibiese en el triple y tomándose su tiempo apuntase el triple que apuntilló al rival y el partido. Los compases finales sirvieron para abultar un poco más la diferencia y para llevar el marcador final a un 66-61.




En resumen podríamos extraer la conclusión de que con más gente podríamos haber rotado algo más, intentado un juego diferente o correr más. Pero también que los entrenamientos de los chicos “valencianos” están dando su fruto y hay más compenetración entre ellos. A la postre buenas jugadas que nos ayudan en los compases del partido. Desde estas líneas declaro mi gran envidia (nada de sana, envidia cochina) al no poder juntarme con ellos en las pistas de Valencia.




Jugador por jugador:




Ulises Ávila: 8 puntos, 3 personales. Actuación muy acertada en defensa. Como siempre aportando velocidad y resistencia al conjunto del equipo.




J.A. Mateo: 2 puntos, 2 personales. Se notó su ayuda en la defensa. Tanto en la parte alta del área como bajo los aros. Seguro a la hora de dar los pases, recoger los rebotes. Siempre es una referencia.




Darío Pardo: 2 puntos, 1 personal. Tras la larga ausencia de las canchas por la boda y la luna de miel, su vuelta ha sido discreta pero seguro que los números irán cambiando poco a poco.




Vicente Abarca: 5 puntos, ninguna personal. Jugador polifacético, supo dar la talla allá donde el mister lo colocó. Suya fue una de las jugadas comentadas del partido.




Pablo Abarca: 7 puntos, 4 personales. El káiser volvió a destacar en su faceta reboteadora y otra vez tuvo que recibir palos de diestro y siniestro. No pudo cumplir la promesa de no protestar al árbitro.




Pablo Hermosín: 27 puntos, ninguna personal. Desde luego fue el jugador del partido. Grande en defensa y acertadísimo en ataque. Si sigues en esa línea no habrá quien te tosa.




Carlos Bornay: 17 puntos, 2 personales. Sin duda el partido en el que más me he cansado. Disfruté en casi todo el partido y eso es algo que me alienta a seguir en la brecha pese a las dificultades (la lejanía de mi casa, las nuevas obligaciones etc etc.)




Pedro: A mi parecer estuvo acertado a la hora de elegir el cambio de defensa que permitió que se desconcertara el rival. Pero gracias por dejarnos volver a nuestra zona típica, donde cada uno sabe lo que tiene que hacer.




Nota 1: He sumado varias veces los puntos de cada uno y si no me equivoco nos han quitado dos puntos. El marcador final debería ser 68-61. A la postre no ha tenido repercusión alguna, pero deberemos tenerlo en cuenta para futuros partidos donde dos puntos pueden suponer un mundo.




Nota2: Creo que hablo en nombre de todos cuando digo que esta victoria se la dedicamos a David. Para hacer su exilio algo más llevadero. Te esperamos compañero.

Por Carlos Bornay García

02.10.2010 - Tarde caliente en Anna, para luego volver con las manos vacías. (CB ANNA 65 – CB AYORA 59).

Tarde rocambolesca en Anna.

La tarde se avecinaba calentita: sobre todo porque la mañana ya lo fue, porque a las cuatro de la tarde estábamos a 30 grados, porque nos fuimos en el coche de Jimmy sin aire acondicionado e íbamos 3 sentados detrás, y porque , con 5 comensales en el troncomóvil y tal y cómo están las cosas en el pueblo, el tema del ATC caldeó aún más nuestro aterrizaje no forzoso en Anna.

A pesar de lo caliente de la tarde, la situación de erótico tenía poco. Más bien tintes dramáticos: con Anna ya nos habíamos enfrentado la temporada pasada y en el feudo rival ya perdimos, de uno o dos puntos, después de aquella famosa canasta de Vicente no contabilizada durante el partido que luego acabó siendo determinante. Estábamos avisados. El tipo de suelo, similar al pavimento anticaída de caucho reciclado que se coloca en los parques infantiles, es bastante particular y, por habitualidad, ventaja para el equipo local. Y luego, el árbitro (Sr. López), un viejo conocido de las batallas del año pasado.

Por nuestra parte, la temporada se plantea con ligeros cambios respecto a la temporada anterior: las bajas de Andrés y Cala han sido suplidas con Evaristo y Gustavo, con lo cual hemos ganado en kilos y centímetros pero hemos perdido en tiro exterior y juego bajo. Además, las nuevas paternidades (bienvenidos al mundo, Itziar y Román) y el trabajo pueden restar efectivos durante el resto de temporada: por lo pronto yo me perderé ya algunos partidos.

De los doce miembros del equipo, sólo faltaron dos: Mateo y Dario, con lo cual ampliamos nuestro record de partidos en los que no estamos todos los jugadores: con este, ya van 25 partidos (la temporada pasada, no hubo ni un solo partido en el que estuviéramos todos).

El primer cuarto fue bastante plano en todos los sentidos. La falta de ritmo, el sol y la sonora hinchada local, superior a la nuestra (Ana y Pilar) nos perjudicaban. Primer intercambio de golpes, bastante pobre por nuestra parte con sólo 7 puntos a pesar de empezar con una ventaja de 2-5 los primeros minutos. Al final, -5 en el cómputo global.

La entrada de Vicente y Manolo en el segundo cuarto nos revolucionó, el primero gracias a su gen competitivo al principio del cuarto, contestado a base de triples por parte de Anna, y la garra de Vicente al final, mientras que ellos a duras penas contestaron con tiros libres. Al final del primer tiempo, 27-29 a nuestro favor.

El tercer cuarto se mantuvo la igualdad, erigiéndose al fin la figura de Gustavo en la botella, siendo receptor de múltiples oportunidades de canasta y faltas a su vez. El CB Ayora tiene un diamante en bruto, lástima que el fútbol se lo robara nadie sabe aún para que. Eso si, tendrá que mejorar sus movimientos y sobre todo la dinámica de tiro, especialmente en el caso de los tiros libres. Nos fuimos hasta de 5 puntos (36-31 en el minuto 4), pero Anna nos machacó a base de triples (4 en el tercer cuarto), y ni siquiera la respuesta por parte de Pablo H. y David desde la línea de tres pudo evitar que Anna nos ganara en el parcial del tercer cuarto (25-23).

Y así llegamos al último cuarto, empatados a puntos y a incertidumbres. Cargamos el juego sobre nuestros pivots, que a pesar de rebotear en ataque eran objeto de múltiples faltas a las cuales el árbitro hizo caso omiso, para nuestra desesperación. De ahí a perder los nervios, un paso. Y presenciar como el banquillo rival dialoga con el árbitro, se queja, le gritan a la cara, y no sucede nada y la vara de medir no es la misma con nosotros,… el caso raya el surrealismo. Entonces, a falta de 12 segundos, apreció al fin la magia de Jimmy con un triple fantástico y a su vez dramático que nos ponía a dos puntos. Pero el árbitro la cagó de nuevo al pitarnos una intencionada cuando defendíamos a muerte por recuperar el balón. Y entonces se armó. Lo demás es historia y lo guardaremos en un rinconcito de nuestros corazones.

Por David Muñoz.

Anotadores:

Carlos Bornay, dorsal 4 (2 puntos, 3 faltas)

Ulíses Ávila, dorsal 5 (2 puntos, 5 faltas)

Evaristo Pastor, dorsal 6 (3 punto, 2 faltas)

Jose Mateo, dorsal 7 (0 puntos, no participó)

Manolo Campos, dorsal 8 (12 puntos, 5 faltas)

Jimmy, dorsal 9 (3 puntos, 2 faltas)

Dario, dorsal 10 (0 puntos, no participó)

Pablo Hermosín, dorsal 11 (9 puntos, 1 faltas)

Vicente Abarca, dorsal 12 (6 puntos, 1 faltas)

David, dorsal 13 (6 puntos, 1 falta)

Pablo Abarca, dorsal 14 (4 puntos, 4 faltas)

Gustavo, dorsal 15 (12 puntos, 4 faltas)

miércoles, 5 de mayo de 2010

NOS DIVERTIMOS




Nos divertimos, y al final del cuento eso es lo que queda.
De aquí a unos años o quizás no tanto, de aquí a tan sólo unos meses, no nos acordaremos de si ese balón se perdió por la línea de fondo, o de si el bloqueo se hizo o no en el momento adecuado, incluso no nos acordaremos de ese señor con bigote que no le sienta bien madrugar y que el pobre bastante tiene con llevar sobre sus hombros tan pesada carga (el árbitro).
Nos divertimos y esa es la sensación y la imagen que tenemos que tener todos en la cabeza para guardarla durante, ahora si, muchos años.
Nos divertimos a la llegada, con las típicas tonterías de un domingo por la mañana, “si esto no son horas” “Si apretamos mucho o no en la boda” “si es verdad la frase sábado sabadete…” Eso es lo que nos ha hecho fuertes a lo largo de toda la temporada, el llegar al vestuario como un grupo y el irnos, unos días más contentos y otros más jodidos, como lo que somos, un grupo.
Nos divertimos, sabíamos que este calentamiento era el ultimo de la temporada, que cada estiramiento ponía fin a eternos domingos de dolores, a tardes de “cura sana cura sana”, a bajadas de coches después del partido llena de gritos hasta que las articulaciones se ponían cada una en su sitio y el cuerpo como por arte de magia comenzaba a coordinarse de forma automática. Sabíamos que la farmacia, al igual que tantos españoles, comenzaría a notar la crisis al quedarse sin sus mejores clientes en comprar todo tipo de cremas que calienten, prevengan y estiren todo tipo de músculos y lesiones… con lo fácil que hubiese sido comprar algo para la edad (creo que ese era nuestro verdadero problema).

Y ¿como no?, nos divertimos jugando al baloncesto. Salto inicial y… nada de nada, pero que cojones esperábamos si no nos ha salido ni una vez en toda la temporada. Y nos miramos unos a otros y nos dio la risa. (Dejadme hacer este Kit Kat, eran tres las cosas que nos planteamos a principio de temporada, 1ª quedar entre los 4 primeros. 2ª llegar a los 200 en Facebook y 3ª que nos saliera la jugada inicial…. Tenemos los cojones más grandes que el manso… ni una de las tres, jejeje). Pero este partido no se nos iba a ir de las manos, porque era el último, porque jugábamos delante de mucha gente que se ha partido los cuernos por ir a vernos, y porque había que demostrar que lo ocurrido en Anna había sido mala suerte.
Y la cosa comenzó como iba a terminar, sufriendo pero dominando. Nunca se pusieron delante en el marcador. Paramos a sus tíos más peligrosos, bueno a casi todos, el arbitro fue imposible de pararlo. “ESTO ES DE JUZGADO DE GUARDIA”. Acabamos el primer cuarto arriba, 15-13 con una buena defensa pero sin un brillante juego de ataque, (más o menos como a lo largo de la temporada). Y no fue hasta el segundo cuarto cuando fuimos cogiendo ventaja en el marcador. Unos minutos muy buenos de Mateo, en los que se echó el equipo a la espalda cogiendo rebotes y anotando muy buenas canastas. Comenzábamos a jugar más con los pívot, canastas de Pablo A , de Vicente y de Carlos. Rompíamos su primera línea y doblábamos a los hombres grandes… “cabeza hermanos, con cabeza!!”.
Final del segundo cuarto 35-27. Hombres al vestuario. Consignas del mister: “juego sin balón, subida de pivots, bloqueos y continuación, vamos hostia, vamos”.
Todo señalaba que este partido no era como los demás, fuera tiros tontos y a calentar con entradas y tiros libres (hasta ahora no estábamos muy a acertados).
Comienzo del tercer cuarto, (este para ellos con un parcial de 11-13) y es que seguíamos estando muy espesos. Ahora quienes tocaban más el balón eran los bases, Ulises apoyado en David, rompía la defensa individual que tan buenos frutos le dieron en el partido de ida, y Pablo H. comenzaba a trenzar buenas jugadas, que por unas razones u otras no llegaban a finalizar en canasta, (zonas, pasos, zonas, falta en ataque, zonas…), no nos dejaron desarrollar nuestro juego.
Y así llegamos al último y definitivo cuarto. Conjura del equipo y a echarle un par de cojones al asunto. Y ahora sí, parcial de 21-11, fuerte Dario en el tablero, acierto de Jimmy desde la línea de tres, y el MVP de la Jornada (no por las canastas sino por pagarse las cervezas en el Ximo) Vicente, pases de ensueño, canasta y falta, Olé, olé y olé. Enhorabuena!, más que nada porque creo que es el primer partido que sale contento tanto con su juego como con el del equipo.
Final del partido (67-51), victoria para el CB Ayora y… Fiesta en las duchas, bueno vamos a poner en los vestuarios que sino los mal pensados se van a creer lo que no es. Parece que habíamos ganado la champions, champán (del bueno), piña del grupo y mister a las duchas, que más se puede pedir para un final de temporada.

Y lo mejor de todo fue que el domingo nos divertimos. Y esta ha sido la tónica de toda la temporada. Detrás quedan las roturas de fibras, rodillas desechas, los tobillos morcillones, las costillas fracturadas, los dedos retorcios y como dijo aquel dos embarazos (y esto no se cura con reposo jejeje).

Aprovecho desde aquí para ser voz de este grupo y agradecer a cada uno el trabajo y el esfuerzo que ha depositado en este equipo:
A Pablo H: Por ser nuestra voz en la federación, por tu entrega tanto en la pista como fuera, por tus echarle un par de “güebs”, cuando el resto nos veníamos abajo y por ser un pilar fundamental en este equipo, tanto para la creación como para su continuidad.

A David M: Por hacer de este grupo un ejemplo en la red, por tener informado al resto de ayorinos que se interesaba por el baloncesto y por demostrar en la pista que el baloncesto es de las cosas menos importantes la más importante. Porque el irte jodido al banquillo, no significa que te joda el cambio o que te creas más importante que tus compañeros sino porque sabes que puedes hacerlo mejor y te jode no haberlo podido demostrar.

A Ulises: Porque aunque seamos un diesel, él es un gasolina. Por su fuerza en la pista, porque no da un balón por perdido y con un par de cojones te dice que tú tampoco debes darlo hasta que ya no tenga solución. Porque sabemos que su implicación ha sido la máxima dado su lugar de trabajo y porque sabemos que por las caras que ponen los contrincantes tener un moscardón en la espalda les jode mucho, mucho.

A Jimmy: Nuestro lanzador de larga distancia, alma Mater del equipo. Si alguien se ha entregado viernes y sábados es él. Ha demostrado que el tamaño de la barriga no tiene relación con el acierto en el tiro. Su entrega en defensa hace más meritorio su trabajo en la pista y éste equipo ha padecido mucho cuando sus triples no entraban. Creador de jugadas imposibles, matador de partidos… ese es nuestro americano Jimmy.

A Andrés: Las continuas lesiones le han apartado poco a poco del equipo. Es una lastima, porque cuando Andrés estaba bien… todo era más fácil.

A Manolo: Estaría muy feo que yo pusiese algo mío. Lo dejo en vuestras manos.

A Carlos: Garra y fuerza dentro y fuera de la pista. Agradecer su dedicación al equipo, no es fácil después de una lesión tan complicada. Pero él desde el correo, desde el banquillo y finalmente en la pista ha sabido superar este percance y volver a dejarnos esas pinceladas de buen baloncesto que sólo él sabe hacer. Matador desde media distancia, y acompañante único en el banquillo ha demostrado que jugar a este deporte es algo fantástico.

A Vicente: Última adquisición del quipo (junto con Mateo), su retorno a las canchas nos ha dado vidilla a todos. Inconformista siempre con su juego le hace que su afán de superación motive al más “pintao.” No existe pase que este hombre no pueda mejorar, jugar a su lado hace que los cinco sentidos estén en tensión. Capaz de hacer de lo más complicado, lo más sencillo y de lo más sencillo la mejor jugada.

A Mateo: Gracias por tu esfuerzo, Jugador de la vieja escuela capturado por necesidades del equipo y por necesidades propias, Porque su sangre lleva baloncesto y lo da todo en la pista. Su silencio en los vestuarios y en el banquillo se rompe en la cancha, él lo que tiene que decir lo dice con rebotes imposibles y tiros de media distancia que sorprenden a los contrarios.

A Darío: Músculo en versión original. Es lo más parecido a un negro en este equipo, fuerza y entrega bajo los tableros. Su rodilla se tomó un respiro, y nos privó de su juego en el mejor momento de la temporada. Poco a poco se ha ido recuperando, dando en los últimos partidos, la mejor faceta de esta temporada. Su codo ha adquirido la capacidad de atraer costillas, algo único en el mundo.

A Cala: Gracias por forzar la máquina más de lo que a veces se puede, porque cuando ha estado ha sido la alegría del equipo. Mago del tiro libre, ha hecho de cada lanzamiento un momento único en cada partido. Nos sorprendió siempre, sea con sus crónicas, su visión del partido o sus desfiles dentro de los vestuarios. Gracias.

A Pablo A. El Kaiser de la zona, nuestro faro en medio de las tormentas, Nuestro mensajero con los árbitros. Su juego bajo los tableros nos ha dado seguridad a todos, nos ha enseñado a no bajar los brazos a no perder la ilusión por este deporte y entregarnos cada momento al máximo por conseguir la victoria. Pilar de este equipo dentro y fuera de la cancha.

Y finalmente A Pedro: Todo barco debe tener un capitán que lo guíe. Cuando el mar esta revuelto debe saber manejar cada una de las velas, poner a cada marinero en su sitio, y dar instrucciones para llegar lo antes posible a tierra firme. Y Pedro ha sabido manejar este barco desde el principio. Ha sido el Guardiola del CB Ayora, sabiendo tratar con dureza al equipo durante los partidos y ser uno más cuando acababa el encuentro. 1000 gracias.


A todos y cada uno de vosotros GRACIAS.

Nos vemos la temporada que viene.
Un, dos, tres… AYORA.

martes, 4 de mayo de 2010

NOS DIVERTIMOS

Nos divertimos, y al final del cuento eso es lo que queda.
De aquí a unos años o quizás no tanto, de aquí a tan sólo unos meses, no nos acordaremos de si ese balón se perdió por la línea de fondo, o de si el bloqueo se hizo o no en el momento adecuado, incluso no nos acordaremos de ese señor con bigote que no le sienta bien madrugar y que el pobre bastante tiene con llevar sobre sus hombros tan pesada carga (el árbitro).
Nos divertimos y esa es la sensación y la imagen que tenemos que tener todos en la cabeza para guardarla durante, ahora si, muchos años.
Nos divertimos a la llegada, con las típicas tonterías de un domingo por la mañana, “si esto no son horas” “Si apretamos mucho o no en la boda” “si es verdad la frase sábado sabadete…” Eso es lo que nos ha hecho fuertes a lo largo de toda la temporada, el llegar al vestuario como un grupo y el irnos, unos días más contentos y otros más jodidos, como lo que somos, un grupo.
Nos divertimos, sabíamos que este calentamiento era el ultimo de la temporada, que cada estiramiento ponía fin a eternos domingos de dolores, a tardes de “cura sana cura sana”, a bajadas de coches después del partido llena de gritos hasta que las articulaciones se ponían cada una en su sitio y el cuerpo como por arte de magia comenzaba a coordinarse de forma automática. Sabíamos que la farmacia, al igual que tantos españoles, comenzaría a notar la crisis al quedarse sin sus mejores clientes en comprar todo tipo de cremas que calienten, prevengan y estiren todo tipo de músculos y lesiones… con lo fácil que hubiese sido comprar algo para la edad (creo que ese era nuestro verdadero problema).

Y ¿como no?, nos divertimos jugando al baloncesto. Salto inicial y… nada de nada, pero que cojones esperábamos si no nos ha salido ni una vez en toda la temporada. Y nos miramos unos a otros y nos dio la risa. (Dejadme hacer este Kit Kat, eran tres las cosas que nos planteamos a principio de temporada, 1ª quedar entre los 4 primeros. 2ª llegar a los 200 en Facebook y 3ª que nos saliera la jugada inicial…. Tenemos los cojones más grandes que el manso… ni una de las tres, jejeje). Pero este partido no se nos iba a ir de las manos, porque era el último, porque jugábamos delante de mucha gente que se ha partido los cuernos por ir a vernos, y porque había que demostrar que lo ocurrido en Anna había sido mala suerte.
Y la cosa comenzó como iba a terminar, sufriendo pero dominando. Nunca se pusieron delante en el marcador. Paramos a sus tíos más peligrosos, bueno a casi todos, el arbitro fue imposible de pararlo. “ESTO ES DE JUZGADO DE GUARDIA”. Acabamos el primer cuarto arriba, 15-13 con una buena defensa pero sin un brillante juego de ataque, (más o menos como a lo largo de la temporada). Y no fue hasta el segundo cuarto cuando fuimos cogiendo ventaja en el marcador. Unos minutos muy buenos de Mateo, en los que se echó el equipo a la espalda cogiendo rebotes y anotando muy buenas canastas. Comenzábamos a jugar más con los pívot, canastas de Pablo A , de Vicente y de Carlos. Rompíamos su primera línea y doblábamos a los hombres grandes… “cabeza hermanos, con cabeza!!”.
Final del segundo cuarto 35-27. Hombres al vestuario. Consignas del mister: “juego sin balón, subida de pivots, bloqueos y continuación, vamos hostia, vamos”.
Todo señalaba que este partido no era como los demás, fuera tiros tontos y a calentar con entradas y tiros libres (hasta ahora no estábamos muy a acertados).
Comienzo del tercer cuarto, (este para ellos con un parcial de 11-13) y es que seguíamos estando muy espesos. Ahora quienes tocaban más el balón eran los bases, Ulises apoyado en David, rompía la defensa individual que tan buenos frutos le dieron en el partido de ida, y Pablo H. comenzaba a trenzar buenas jugadas, que por unas razones u otras no llegaban a finalizar en canasta, (zonas, pasos, zonas, falta en ataque, zonas…), no nos dejaron desarrollar nuestro juego.
Y así llegamos al último y definitivo cuarto. Conjura del equipo y a echarle un par de cojones al asunto. Y ahora sí, parcial de 21-11, fuerte Dario en el tablero, acierto de Jimmy desde la línea de tres, y el MVP de la Jornada (no por las canastas sino por pagarse las cervezas en el Ximo) Vicente, pases de ensueño, canasta y falta, Olé, olé y olé. Enhorabuena!, más que nada porque creo que es el primer partido que sale contento tanto con su juego como con el del equipo.
Final del partido (67-51), victoria para el CB Ayora y… Fiesta en las duchas, bueno vamos a poner en los vestuarios que sino los mal pensados se van a creer lo que no es. Parece que habíamos ganado la champions, champán (del bueno), piña del grupo y mister a las duchas, que más se puede pedir para un final de temporada.

Y lo mejor de todo fue que el domingo nos divertimos. Y esta ha sido la tónica de toda la temporada. Detrás quedan las roturas de fibras, rodillas desechas, los tobillos morcillones, las costillas fracturadas, los dedos retorcios y como dijo aquel dos embarazos (y esto no se cura con reposo jejeje).

Aprovecho desde aquí para ser voz de este grupo y agradecer a cada uno el trabajo y el esfuerzo que ha depositado en este equipo:
A Pablo H: Por ser nuestra voz en la federación, por tu entrega tanto en la pista como fuera, por tus echarle un par de “güebs”, cuando el resto nos veníamos abajo y por ser un pilar fundamental en este equipo, tanto para la creación como para su continuidad.

A David M: Por hacer de este grupo un ejemplo en la red, por tener informado al resto de ayorinos que se interesaba por el baloncesto y por demostrar en la pista que el baloncesto es de las cosas menos importantes la más importante. Porque el irte jodido al banquillo, no significa que te joda el cambio o que te creas más importante que tus compañeros sino porque sabes que puedes hacerlo mejor y te jode no haberlo podido demostrar.

A Ulises: Porque aunque seamos un diesel, él es un gasolina. Por su fuerza en la pista, porque no da un balón por perdido y con un par de cojones te dice que tú tampoco debes darlo hasta que ya no tenga solución. Porque sabemos que su implicación ha sido la máxima dado su lugar de trabajo y porque sabemos que por las caras que ponen los contrincantes tener un moscardón en la espalda les jode mucho, mucho.

A Jimmy: Nuestro lanzador de larga distancia, alma Mater del equipo. Si alguien se ha entregado viernes y sábados es él. Ha demostrado que el tamaño de la barriga no tiene relación con el acierto en el tiro. Su entrega en defensa hace más meritorio su trabajo en la pista y éste equipo ha padecido mucho cuando sus triples no entraban. Creador de jugadas imposibles, matador de partidos… ese es nuestro americano Jimmy.

A Andrés: Las continuas lesiones le han apartado poco a poco del equipo. Es una lastima, porque cuando Andrés estaba bien… todo era más fácil.

A Manolo: Estaría muy feo que yo pusiese algo mío. Lo dejo en vuestras manos.

A Carlos: Garra y fuerza dentro y fuera de la pista. Agradecer su dedicación al equipo, no es fácil después de una lesión tan complicada. Pero él desde el correo, desde el banquillo y finalmente en la pista ha sabido superar este percance y volver a dejarnos esas pinceladas de buen baloncesto que sólo él sabe hacer. Matador desde media distancia, y acompañante único en el banquillo ha demostrado que jugar a este deporte es algo fantástico.

A Vicente: Última adquisición del quipo (junto con Mateo), su retorno a las canchas nos ha dado vidilla a todos. Inconformista siempre con su juego le hace que su afán de superación motive al más “pintao.” No existe pase que este hombre no pueda mejorar, jugar a su lado hace que los cinco sentidos estén en tensión. Capaz de hacer de lo más complicado, lo más sencillo y de lo más sencillo la mejor jugada.

A Mateo: Gracias por tu esfuerzo, Jugador de la vieja escuela capturado por necesidades del equipo y por necesidades propias, Porque su sangre lleva baloncesto y lo da todo en la pista. Su silencio en los vestuarios y en el banquillo se rompe en la cancha, él lo que tiene que decir lo dice con rebotes imposibles y tiros de media distancia que sorprenden a los contrarios.

A Darío: Músculo en versión original. Es lo más parecido a un negro en este equipo, fuerza y entrega bajo los tableros. Su rodilla se tomó un respiro, y nos privó de su juego en el mejor momento de la temporada. Poco a poco se ha ido recuperando, dando en los últimos partidos, la mejor faceta de esta temporada. Su codo ha adquirido la capacidad de atraer costillas, algo único en el mundo.

A Cala: Gracias por forzar la máquina más de lo que a veces se puede, porque cuando ha estado ha sido la alegría del equipo. Mago del tiro libre, ha hecho de cada lanzamiento un momento único en cada partido. Nos sorprendió siempre, sea con sus crónicas, su visión del partido o sus desfiles dentro de los vestuarios. Gracias.

A Pablo A. El Kaiser de la zona, nuestro faro en medio de las tormentas, Nuestro mensajero con los árbitros. Su juego bajo los tableros nos ha dado seguridad a todos, nos ha enseñado a no bajar los brazos a no perder la ilusión por este deporte y entregarnos cada momento al máximo por conseguir la victoria. Pilar de este equipo dentro y fuera de la cancha.

Y finalmente A Pedro: Todo barco debe tener un capitán que lo guíe. Cuando el mar esta revuelto debe saber manejar cada una de las velas, poner a cada marinero en su sitio, y dar instrucciones para llegar lo antes posible a tierra firme. Y Pedro ha sabido manejar este barco desde el principio. Ha sido el Guardiola del CB Ayora, sabiendo tratar con dureza al equipo durante los partidos y ser uno más cuando acababa el encuentro. 1000 gracias.

A todos y cada uno de vosotros GRACIAS.

Nos vemos la temporada que viene.
Un, dos, tres… AYORA.

miércoles, 21 de abril de 2010

Crónica CB Ayora-CB Bocairent

¿UN PARTIDO IGUALADO?

Mal día elegí al ofrecerme para hacer la crónica de este partido.

Estábamos calentando, comentando entre nosotros que iba a ser un
partido duro, difícil e igualado, como tantos otros esta temporada;
cuando alguien comentó que la igualdad era máxima entre Bocairent y
nosotros. Estábamos empatados en la clasificación. Ellos habían venido
con 7 jugadores, igual que nosotros (aunque luego vino Ulises y
nosotros éramos 8). Allí el partido fue igualado al máximo y lo
ganamos de un punto. Y además jugábamos en campo neutral, ya que nos
habíamos desplazado a Cofrentes a jugar porque nuestro pabellón estaba
dedicado este fin de semana a otros menesteres “más importantes”.
Desde aquí doy las gracias a Cofrentes por cedernos el pabellón.

En fin, que a alguien se le ocurrió comentar, mira el que haga la
crónica lo tiene fácil esta vez, ya sabe por donde empezar, nos
referíamos al tema de la igualdad, claro. Y nada más lejos de la
realidad. Así que me ofrecí a hacerla yo, sin saber la que se nos
venía encima.

Esta vez no tengo ni el acta del partido, así que de anotaciones y
resultados parciales poco puedo comentar.

Bueno comenzaré diciendo que una de las leyes de Murphy dice: “si algo
puede salir mal saldrá mal”. Y este sábado debíamos estar bajo la
influencia de este tal Murphy.

El partido comenzó. La jugada del salto la ganaron ellos, esto ya era
un mal presagio, aunque la primera canasta fue nuestra. Un triple
concretamente. Pero la alegría duró poco. Comenzamos haciendo nuestra
habitual defensa en zona, nos sentíamos fuertes, habíamos recuperado a
nuestros hombres altos que nos dan fortaleza en el rebote. Pero el
equipo rival pronto reventó nuestra defensa a base de triples con un
porcentaje bastante elevado. Pero esto no fue lo peor. Una zona ya
sabemos que tiene sus puntos débiles en el tiro exterior, pero también
nos hicieron canastas de juego interior.
Por el contrario en ataque, aunque daba la sensación de que jugábamos
más fluidos que en partidos anteriores y conseguíamos posiciones de
tiro, fallábamos mucho y seguíamos espesos. Este primer cuarto creo
recordar que acabamos 8 puntos abajo o así, ya digo que no tengo los
parciales.

Para el 2º cuarto hacemos un cambio defensivo, caja + 1, para defender
a su mejor jugador, el angelito se enchufó 25 puntos de todos los
colores, chapeau para él. Esta defensa tampoco dio los resultados
esperados y si bien conseguimos parar a este jugador seguíamos
concediendo tiro exterior y rebotes. Con esta defensa nos costó
ajustar los rebotes y asegurar las posiciones debajo del aro. Al
descanso estábamos en torno a 18-20 puntos abajo. Demasiado varapalo.
Así que sin comprender muy bien lo que pasaba desfilamos cabizbajos
hacia el vestuario.

Consignas en el descanso, intensidad defensiva, recuperar 10 puntos en
el tercer cuarto y luchar hasta el final. Lo mejor de nuestro equipo,
por rescatar algo positivo del partido, son esas ganas que intentamos
poner siempre, aunque las cosas no vayan bien.

Tercer cuarto. Cambiamos a defensa individual, y la cosa no sale bien
en los primeros minutos y concedemos canastas fáciles. La cosa se pone
peor. Pasan un par de minutos y empezamos a defender mejor.
Recuperamos balones y forzamos pérdidas del rival, pero aún así
seguimos concediendo canastas fáciles. Así que el resultado de este
cuarto ha sido más igualado, pero seguimos unos 20 puntos abajo.

En el último cuarto la cosa fue parecida. He de decir que luchamos
hasta el final, pero el equipo rival supo jugar con la ventaja
obtenida y cuando se veían apretados le daban el balón a su mejor
hombre que además estuvo muy bien desde la línea de tiros libres. Así
que aún aumentaron algo su ventaja hasta el 61-35 final a favor de
Bocairente.

Supongo que el resultado refleja lo que fue el partido, pero desde
luego ha sido un duro varapalo para nosotros. Trato de sacar
conclusiones positivas de este partido, pero me cuesta mucho.

Llego al vestuario y la cara de mis compañeros y la mía propia son una
mezcla de frustración, cabreo, impotencia y no se cuantas cosas más.
Estamos jodidos.

Así que después de ducharme, me subo al coche, me vuelvo solo a
Valencia, tengo como una hora en la que no voy a parar de darle
vueltas al partido, vaya panorama. Para colmo me cae un buen chaparrón
en la carretera, ¡¡¡joder!!!, pienso, ¿qué no ha habido bastante con
la que nos ha caído en la cancha?

Trato de ser positivo, bueno se lavará el coche, que está guarrísimo.
Llego a Valencia, aparco, me bajo del coche y compruebo para mi
desgracia, que no solo no se ha lavado el coche, si no que está más
sucio. ¡¡¡VAYA DÍA!!!

Así que me acuerdo de Andrés Montes y pienso “la vida puede ser
maravillosa”, pero yo sé de más de uno que vamos a estar jodidos unos
días por esta derrota.

En fin, chicos que ese ánimo arriba que hemos luchado, lo hemos
intentado y no nos ha salido nada. Vamos a acabar bien la temporada y
vamos a disfrutar de juntarnos un grupo de amigos y de jugar al
baloncesto.

miércoles, 14 de abril de 2010

Crónica C.B. Sax – C.B. Ayora

10 de abril. Día primaveral donde los haya el que nos acompañó para nuestro desplazamiento a la localidad de Sax, donde el C.B. Ayora disputaba su último partido fuera de casa.

Quedada en la glorieta (Mateo, Manolo, David, Pablo H, Vicente, Gimi y Pedro) y puesta en marcha a las 17:00 dirección Sax. Por el camino, recogemos a Cala que luce un bonito chándal color azul y blanco.

Gracias a nuestro GPS cala’s navigator, llegamos a la entrada de Sax en un plis plas; por lo visto Cala conoce bien el terreno. 5 minutos después y tras dar un par de vueltas llegamos a la entrada del pabellón.

Nos cambiamos y mientras empezamos a preguntarnos donde está el resto del equipo (media comitiva no ha llegado todavía). Cuando estamos a punto de salir para calentar hace acto de presencia Carlitos.

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Y aquí aprovecho para hacer oficial la recuperación de uno de nuestro pivots de referencia; uno de nuestros más queridos tullidos ha dejado el selecto y exclusivo club de los lesionados para incorporarse a las filas del equipo titular. Charli!! Como se te echaba de menos!!

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Risas y cachondeo con lo animado que viene Carlos a afrontar su primer encuentro tras más de 3 meses de baja.

Salimos a calentar y al poco aparece el resto del personal.

En contraste con lo acontecido en el último partido en el que el calentamiento fue, por decirlo de alguna manera, “ligero” (creo que fueron 3 minutos y medio, contando los 3 minutos que indica el colegiado), el árbitro nos regala con unos benditos 30 minutos de puesta a punto y reconocimiento del terreno (un “gracias” en este sentido para el árbitro – ojalá cundiese el ejemplo entre los otros).

Los aprovechamos más o menos. De hecho, Pedro, muy acertadamente y viendo que lo nuestro no es tener más de 5 minutos para este menester, organizó una pequeña tabla de calentamiento. Entradas, tiros, recibir-doblar-tirar, etc, etc.

Sensaciones; buen suelo, balones “gomosos”, canasta tragona, pista cómoda en general, músculos calientes y buena música de fondo. Para empezar el partido, la cosa pintaba bastante bien.

Equipo titular: Manolo, Gimi, David, Cala y Charli.

Comienza el partido. Balón al aire. Salta Cala, aunque no puede enviar el balón a Charli (siguiendo el esquema de la jugada inicial). Bola para el equipo contrario pero en una rápida recuperación el balón acaba en manos de Manolo que casi encesta en una bandeja bastante forzada. El partido empieza bien.

En menos de un minuto Carlitos, que está más espitoso que pocholo un sábado noche en pachá, abre el marcador con un buen tiro cerca de canasta (euforia de todos los que estamos en el banquillo que, tras más de 3 meses de ausencia, volvemos a ver a Charli meter una – en mi caso la primera!).

El equipo contrario responde instantes después con un triple. Falta sobre manolo; convierte uno de los dos tiros. Minuto 2 y el partido queda empatado 3 -3. A partir de aquí nubarrón negro sobre el equipo de Ayora: Sax, que ha comenzado el partido con defensa individual y presión a todo el campo, hace estragos en nuestras transiciones de pista, robándonos balones y contraatacando incesantemente. Además, el amplio banquillo contrario y su constante rotación contribuyen a mantener muy alta la intensidad en defensa y en ataque. Por nuestra parte, subidas de balón descontroladas, ataques muy turbios y defensa férrea.

Minuto 6 del primer tiempo y el marcador es de 12 – 3 para el equipo local. Parcial de 9-0. Algo no funciona (para variar en nuestros arranques de partido).

Pedro pide tiempo muerto; los alocados saques y la macedonia de fruta mental que llevamos necesitan un poco de aire fresco. Dos pivots de apoyo, saque-recibe-vuelve y transicionamos. Va tios!!.

Los bases se ponen las pilas (tremenda presión para ellos), apretamos un poco más en defensa, algún pase dentro del área y parece que la tormenta empieza a escampar; fin del primer tiempo y marcador 12-10 con un parcial de 0-7 en 4 minutos a nuestro favor.

Segundo tiempo muy igualado. Encontramos un cierto equilibrio en cuanto que “aprendemos” a jugar su defensa presionante y aprovechamos para realizar algunos robos de balón. No obstante nuestra espesura mental en ataque sigue nublando el primaveral día de abril.

Paralelamente, el equipo contrario aumenta la intensidad tanto en defensa como en ataque, y como ya de partida era elevada, esto se traduce en un mayor número de faltas de, digamos… “alta intensidad”; caricias de toda índole se suceden bajo los aros (primeros síntomas de que el partido se le empieza a escapar de las manos al árbitro).

Destacar de nuestro juego la gran cantidad de fallos en tiros libres (6 de 10), la mejora en las transiciones y la bonita jugada hilada por el míster a falta de escasos 6 segundos para el final del cuarto, así como la correcta ejecución de la misma por parte del equipo (falto la guinda, aunque por las apuestas que habían en el banquillo, casi que mejor así ;-)).

A la postre 30-28, con un tanteo de segundo cuarto de 18-18.



Descanso. Vamos a los vestuarios. Comentamos jugadas y salimos a hacer un poquito de tiro. Primera impresión de vuelta a la pista; nos han dejado la canasta mala para los dos últimos cuartos (o eso o que se nos ha encogido el brazo, que todo puede ser). Cuando vamos a organizar una ronda de entradas marcan tiempo. Tiros y a melé de grupo con Pedro.



Arranca el tercer cuarto. Se confirma lo peor, lo que ya se veía venir, lo que ya se intuía en el segundo cuarto: el árbitro ha perdido el control del partido.

Duras entradas y defensas que nada tienen que ver con el baloncesto se suceden de forma alternada en los dos equipos (y aquí que cada uno entone su “mea culpa”); hombres por el suelo, empujones, codos a la altura de la garganta, costillas marcadas y algún que otro roce más cariñoso. Vamos, lo que había en el segundo cuarto pero con más intensidad y cadencia.

Perdemos toda la concentración como consecuencia directa de un juego muy abroncado y sucio. Tanto es así, que el parcial final de este tercer cuarto es de 13-3: convertimos 3 tiros libres de solo dos faltas pitadas (que no recibidas). No hay mas juego, aunque obviamente es difícil hacerlo cuando reina la política del “todo vale” y el “vamos a compensar”. No es escusa. Qué lástima de partido!

Aparte del tiempo que estuvimos jugando al “curling”, poco a destacar de este cuarto salvo que con un marcador de 43-31, unos jugadores magullados y cargados de faltas y un panorama de juego sucio, la perspectiva del último cuarto se hace difícil. Además, empieza a haber un miedo real por la integridad física de los jugadores, algo a lo que Pedro apela constantemente al árbitro y que parece caer en saco roto.

Cuarto cuarto. El colegiado ha decidido poner algo de cordura y empieza a hacer valer su posición de juez y mediador (lástima que llegue tarde para nosotros). Sin excesivo acierto pero evitando la dureza del juego anterior, el colegiado pita un total de 13 faltas y una técnica. Esta nueva política relaja el juego duro pero merma las filas de los dos equipos. Especialmente del nuestro, que siendo breve en plantilla, pronto empieza a sufrir bajas por 5ª personal.

Sin embargo, con un juego más fluido, el equipo entra en calor y realiza buenas jugadas defensivas con presión a todo el campo. Se roban balones y se mejora el tiro exterior y el porcentaje de tiro libre, aunque tímidamente (al final del cuarto 50% -> 8-16).

Minuto 5 del último cuarto y el marcador es de 50-43 (parcial de 7-12). La cosa no va nada mal. Sin embargo 4 faltas y una técnica dejan el marcador en 58-47 a falta de 2 minutos para el final del partido. Diferencia de casi 10 puntos que no nos permite soñar mucho con la victoria.

A estas alturas, se trata ya de disfrutar de lo poco que queda y de hacer alguna buena jugada. Dicho y medio hecho; nos relajamos de la tensión acumulada y jugamos. Finalmente y con el sonido de la bocina, un parcial de 3-7 deja el marcador en 61-54.

Derrota para el C.B. Ayora.



Una breve conclusión:

Hijos míos, una vez más hemos perdido por méritos propios. No cabe duda que el equipo contrario nos apretó las clavijas más de lo esperado y tampoco que el árbitro ha merecido más líneas en esta crónica de las que yo les suelo dedicar, pero compañeros, aunque nos pese, no sabemos jugar estos partidos: somos muy emocionales y viscerales (lo que por otro lado favorece notablemente la fogosidad y el rendimiento sexual es algo que no nos ayuda para nada en los encuentros que disputamos). Si ya le pasaba hasta al mismísimo SkyWalker -> ¡¡Difícil de controlar el poder del lado oscuro es, pero para otros encuentros tener que hacerlo debemos, sino en el caeremos!! (que era lo que el equivalente de Pedro le decía en la película a Luck, más o menos).

Aunque nos pese, pita otro y nosotros solo podemos intentar hacer para que se de cuenta y seguir jugando porque mientras nosotros nos quejamos amargamente, ellos sacan y meten canasta.

Eso es todo. Solo me gustaría añadir cuatro cosas más del partido en Sax:

- Primera; nuestro más sincero agradecimiento a los dos aficionados desplazados a la localidad de Sax (a estas alturas ya cuenta como uno), entre otras cosas, por haber sufrido en las gradas el partido de básquet (sentimos no habéroslo podido dedicar).

- Segundo; destacar la estelar vuelta a los ruedos de nuestro más carismático acho: Carlitos.

- Tercero, matizar que los escalones del castillo de Sax son bastante incómodos pero dan de sí (para el que le pueda servir).

- Y por último, poner en conocimiento de todos el nuevo servicio de taxi que despacha nuestro Mister Pedro y del que pudimos disfrutar Gimi y yo en su día inaugural: buena música y mejor conversación, por no hablar de la suavidad del chofer al volante.



Saludos y que el poder de la fuerza nos acompañe…



Faltas cometidas y anotaciones:

Carlos (F 4 – P 4)

Mateo (F 1 – P 4)

Manolo (F 5 – P 8)

Gimi (F 3 – P 13)

Pablo H (F 4 – P 4)

David (F 5 – P 12)

Cala (F 5 – P 5)

Vicente (F 1 – P 4)

martes, 30 de marzo de 2010

CRÓNICA CB BANYERES Vs CB AYORA 28/03/2010

CON UN MOTOR DIESEL: PARTIDO HASTA EL FINAL.

Jugar en campo ajeno tiene una serie de inconvenientes que partido a partido vamos conociendo, pero de equipos maduros, es el saber adaptarse a las condiciones de cada lugar para ganar un partido.


Banyeres era un pabellón nuevo para nosotros. Ya fue difícil encontrarlo, e incluso que abrieran las puertas del mismo, ya que hubo un retraso en el acceso al recinto, que sufrimos en el desarrollo del partido.


No eran las 16:30 cuando el árbitro marcó el inicio del juego, y en esos momentos, no habíamos acabado de estirar y mucho menos de conocer el balón, el bote y los aros.

Un mal comienzo, ajeno a nosotros, y que supone un hándicap en la preparación previa de los jugadores.


El partido inicia y se comprueba lo alejado que estábamos de nuestro nivel óptimo de calentamiento, ya que el balón se nos escapa constantemente, el bote no podemos controlarlo, y los tiros, rebotan y rebotan sobre los aros, por lo que podemos decir, que esta tardanza en abrir y precipitación en pitar el inicio, no beneficia a ningún equipo, ninguna persona y por supuesto, al juego con el que nos divertimos.


El inicio es desastroso, sólo hacemos 7 puntos, sorprendente, pese a realizar más de 20 intentos. Lo bueno es que no permitimos que el equipo local se fuera en el marcador, ya que ellos sólo metieron 13 puntos.

El entrenador se enfada y recrimina a nuestros jugadores la escasa actitud ganadora y de lucha que están ejerciendo los jugadores del CB Ayora, pero realmente, el objetivo estaba cumplido, ya que desconociendo nuestra capacidad de ataque por falta de preparación, decidimos apostar por que no se fueran en el marcador.


El segundo cuarto, no comienza mejor, pero nos acercamos al marcador del contrario y acabamos ganando el mismo, por un parcial de 10-12, pero no es una diferencia suficiente para ponernos delante, por lo que acaba la primera mitad con el marcador de 23 -19. En este cuarto, ya se aprecian acciones más positivas en ataque, y conseguimos atajar acciones claras de ataque contrario en varias ocasiones.


Llegamos al descanso, y en vez de hacer algún ejercicio de coordinación y contacto con el juego, nos dedicamos a charlar y contar lo malo malísimo que es el árbitro: Crasso error, seguíamos sin entrar en el partido ni pensábamos que era necesario, ya que nosotros somos muy chulos y estamos tocados por la mano de oro del Santo Ángel Tutelar de Ayora.


La segunda parte se desarrolla con mucha tensión. Estábamos jodidos moralmente, pero no quedaba otra que seguir jugando, cual motor diesel y mantener el marcador abierto hasta el final. Volvimos a un marcador muy bajo, un parcial de 15 – 12, donde perdimos de nuevo, pero las cosas tomaban otro color. Entraban los tiros exteriores y nos encontrábamos más seguros con las entradas. El rebote era nuestro y la tensión en la defensa la poníamos nosotros.


A destacar el duro juego interior que realizaban los pivots, ya que Banyeres cuenta con un hombre alto sobre el que basan todo su juego en ataque. Fruto de esa presión, nuestro 5 se cargó con 4 personales rápidamente. Pese a no realizar su mejor partido (0 puntos y 5 personales), estuvo en todo momento predispuesto a la lucha en ambos aros, en cuanto consigamos que no se pique cual niño llorón y entienda que el señor de gris y naranja no juega al baloncesto, conseguiremos que se ría más y todos con él.

(Nota graciosa: Nuestro 5, superPablo, recibió la 5 personal, 2,3 minutos antes de realizarla, ya que se la marcaron en el banquillo y se la pitaron cuando estaba en el terreno de juego. Todo por voluntad propia. Te quiero)


Llegamos al último cuarto, perdiendo 38 – 31, pero atención, sacamos la reserva de nuestro juego, que no es el mínimo resto de combustible, sino la clase y bouqué que nos caracteriza y jugamos más tranquilos que en los anteriores cuartos. Sorprendentemente, esto pone nervioso al otro equipo que entra en un estado de nerviosismo, que les hacía discutir y perder balones en ataque.


Aprovechando el momento, conseguimos empatar a 42 y con un juego sin tensiones, con las explosiones de Manolo y sus entradas a canastas, acompañado de buenos ritmos de David y Ulises, colocábamos la pelota cerca del aro, e incluso dentro, haciendo que aumente la diferencia a nuestro favor y rompiendo la racha del contrario, el cual contestaba nuestras canastas con acciones menos afortunadas, lo que permitió, acabar el partido con un contundente 44 – 51.


Ganó el que mejor llevó los minutos finales.

Ganó el que entiende que el señor de gris no puede estropearnos un día feliz y soleado.

Ganó el que mantuvo la ilusión por ganar hasta el último segundo del partido.

Ganó el que sabe llevar su ritmo en una cancha desconocida y con varios problemas iniciales.

Ganó, nuestro diesel sobre nuestro gasolina.


Nota negativa: Andrés se volvió a romper y su lesión de fibras sigue sin acabar de curarse. Se le recomienda que deje la obra, viva de la ficha del club y como hornazos en la Virgen de Rosario.


A por el siguiente día de diversión con el sano baloncesto.



ByS


Por Pedro Villanueva.